Información de Apoyo al Paciente
¿Cuáles son los síntomas comunes?
- Dolor o cólicos abdominales, habitualmente aliviados total o parcialmente tras la defecación.
- Hinchazón, distensión abdominal y exceso de gases.
- Alteraciones en el tránsito intestinal, que pueden presentarse como estreñimiento, diarrea o alternando ambos patrones (mixto).
- Presencia de mucosidad en las deposiciones.
- Sensación de evacuación incompleta.
¿Cómo se realiza el diagnóstico?
El diagnóstico es eminentemente clínico y se basa en los Criterios de Roma IV. Requiere dolor abdominal recurrente al menos 1 día a la semana en los últimos 3 meses, asociado a dos o más de las siguientes características: relación con la defecación, cambio en la frecuencia de las deposiciones o cambio en la forma de las mismas.
Para confirmar el SII, el médico especialista descartará otras enfermedades (enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, intolerancias, etc.) mediante exámenes de sangre, deposiciones o, si existen signos de alarma, mediante una colonoscopía.
Orientaciones de Manejo y Tratamiento
- Alimentación Adaptada: La implementación guiada de una dieta baja en FODMAPs suele ser altamente efectiva en el control de los síntomas.
- Gestión de Estrés y Ansiedad: Dado el eje cerebro-intestino, técnicas de relajación, ejercicio regular o psicoterapia favorecen significativamente la mejoría clínica.
- Medicamentos Sintomáticos: Antiespasmódicos, procinéticos, laxantes o probióticos específicos recetados individualmente por el médico.
- Hábitos Saludables: Horarios regulares de comidas, masticar lento y una hidratación correcta.
Signos de Alerta ("Banderas Rojas")
- Pérdida de peso involuntaria e inexplicable.
- Sangrado rectal o presencia de sangre en las deposiciones (melena o rectorragia).
- Fiebre persistente sin causa aparente.
- Anemia detectada en exámenes de sangre.
- Inicio de los síntomas después de los 50 años.
- Antecedentes familiares de cáncer de colon, enfermedad celíaca o enfermedad inflamatoria intestinal.